Desde el Consistorio se destaca el valor cultural y patrimonial de la forja tradicional, un oficio vivo que define la identidad histórica del municipio
Alonso Gómez, referente de la artesanía local y cofundador de Artelor, simboliza el relevo generacional y la custodia del patrimonio arquitectónico lorquino
Mayte Martínez, concejal de Artesanía: “Gracias a nuestros artesanos, vemos como estos oficios constituyen un pilar fundamental para la conservación de nuestro patrimonio. Desde el Consistorio seguiremos apoyando firmemente a nuestros artesanos locales, reflejo vivo de nuestra historia”
Lorca, 8 de agosto de 2026. “El sello de la forja está presente en Lorca, en sus monumentos más destacados, siendo uno de los oficios más representativos del municipio, imprescindible para la conservación de nuestro patrimonio. Desde el Ayuntamiento, seguiremos apoyando firmemente a nuestros artesanos locales para fomentar el relevo generacional y asegurar que estos oficios que forman parte de nuestra historia no se pierdan”.
Así lo ha indicado Mayte Martínez, edil de Artesanía del Ayuntamiento de Lorca, desde donde se quiere poner en valor el noble e histórico oficio de la forja artesanal, una disciplina que constituye una de las señas de identidad cultural y patrimonial más arraigadas en el municipio, a través de una de las figuras más destacadas, Alonso Gómez Galvis, cuya vida, obra y trayectoria encarnan “El legado del fuego y el hierro” a la perfección, siendo hoy día un testimonio vivo de la maestría forjadora que ha moldeado la historia de Lorca.
“Alonso Gómez representa a esa estirpe de artesanos que, con el yunque como testigo y el fuego como compañero, ha sabido mantener viva la esencia de la cerrajería tradicional, elevando el hierro forjado de un taller local de barrio a una expresión artística eterna. Con su esfuerzo diario y su respeto absoluto por las técnicas de antaño, no sólo logra mantener encendido el fuego de su fragua, sino que refuerza y protege, al mismo tiempo, nuestra identidad”, ha reseñado la concejal.
Y es que hablar de Alonso Gómez Galvis (1965) es hablar de la historia viva de la forja artesanal en Lorca. Su idilio con el oficio comenzó con apenas 10 años en el patio de la casa familiar de la calle Los Veras, en el emblemático barrio de San Cristóbal. Allí, al calor de la fragua que su padre, Alonso Gómez Fernández, había encendido al fundar Cerrajería Alonso en 1966, Alonso y su hermano empezaron a moldear el hierro. Su padre fue, sin duda, su mejor maestro, pero en su formación también ejerció una influencia fundamental Tomás Periago, el recordado minero y forjador lorquino que dejó en herencia a la ciudad toda su sabiduría en el noble arte del fuego.
Tras cumplir el servicio militar a los 19 años, Alonso asumió un rol plenamente activo e independiente en la empresa familiar. Esta transición natural culminó en 1999 cuando los hermanos tomaron el relevo tras la jubilación de su progenitor, pasando Alonso a liderar las riendas del taller en solitario a partir de 2011.
Impulsor del Gremio Local: La Fundación de Artelor
Su compromiso con el oficio no se limitó a las paredes de su taller. Consciente de la importancia de proteger y poner en valor el tejido artesanal de su tierra, Alonso Gómez Galvis unió fuerzas con los artesanos Miguel Re y Francisco Salas para convertirse en co-fundador de la Asociación de Artesanos de Lorca (Artelor) en el año 2000, una institución clave que desde entonces ha servido de faro, defensa y promoción para los
oficios tradicionales de la comarca.
Guardián del Patrimonio Histórico
La huella de las manos de Alonso Gómez está de forma indeleble en el alma arquitectónica de Lorca y en grandes monumentos del sur de España. Sus primeros y más delicados trabajos artesanos devolvieron el esplendor a los edificios más sagrados y civiles de su tierra, especializándose en restauraciones precisas y en la creación de nuevas rejerías, balcones y cancelas de forja. En Lorca, destaca de forma especial la restauración integral de la totalidad de la fachada de los antiguos Juzgados en la Plaza de España, así como sus minuciosas intervenciones en casas palaciegas tan insignes como el Palacio de Guevara.
De su taller han salido piezas maestras que ya forman parte del paisaje urbano y sagrado de la ciudad, como la emblemática Cruz de Santiago en la fachada de la Iglesia de Santiago, la imponente cancela interior de la Iglesia de San Cristóbal y la esbelta veleta que corona la torre de San Mateo, dejando también su sello artesanal en los templos de San Patricio y Santa María. Más allá de las fronteras locales, su maestría quedó demostrada en la monumental restauración de toda la fachada y la forja interior del Palacio de la Diputación de Almería.
Colaboraciones Destacadas y Apertura Internacional
El talento y la destreza de Alonso Gómez Galvis con el yunque han traspasado los límites de la restauración histórica, atrayendo encargos de gran singularidad. De sus manos han salido piezas exclusivas para diversas personalidades, entre las que destacan los trabajos de forja realizados para la residencia en Marbella de la condesa Gunilla von Bismarck.
Asimismo, la singularidad de su fragua llamó la atención del ámbito audiovisual internacional. Alonso participó de forma destacada en el rodaje del anuncio publicitario de la ginebra ABSOLUT, colaborando estrechamente con el célebre director de fotografía mexicano Emmanuel Lubezki, ganador de tres premios Óscar. En esta producción, el arte tradicional del hierro forjado por el maestro lorquino aportó un valor plástico único frente a las cámaras. Su obra de carácter residencial también decora hogares por toda la geografía española y ha viajado al extranjero, sumando importantes proyectos en países como Francia.
Presente: Tradición y Compromiso Social
En la actualidad, Alonso Gómez sigue plenamente activo y dedicando su tiempo al minucioso trabajo artesanal. Fiel a sus raíces, continúa restaurando casas palaciegas empleando estrictamente las técnicas de antaño, asegurando que el conocimiento del pasado no se pierda en la era moderna.
Su compromiso con Lorca y los tiempos actuales quedó sellado con uno de sus últimos y más emotivos trabajos: la creación del monumento "Luchadores". Esta escultura de forja, ubicada en el Hospital General Universitario Rafael Méndez, es un profundo y merecido homenaje a la entrega, el esfuerzo y la labor de todo el personal sanitario frente a las dificultades de la pandemia.