El alcalde de Lorca ha presidido en el Palacete del Huerto Ruano el acto institucional organizado por el Ayuntamiento con motivo del 29 aniversario del secuestro y asesinato del concejal de Ermua por la banda terrorista ETA
Al homenaje han asistido numerosos lorquinos, representantes de la sociedad civil, miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, así como representantes de distintas formaciones políticas
13 de julio de 2026. El alcalde de Lorca, Fulgencio Gil Jódar, ha presidido este lunes en el Palacete del Huerto Ruano el acto institucional organizado por el Ayuntamiento de Lorca con motivo del 29 aniversario del secuestro y asesinato de Miguel Ángel Blanco a manos de la banda terrorista ETA.
Al homenaje han asistido numerosos lorquinos, representantes de la sociedad civil del municipio, colectivos ciudadanos, miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, así como representantes de distintas formaciones políticas, que han querido sumarse a este acto de recuerdo, respeto y reconocimiento a todas las víctimas del terrorismo.
Durante el acto, el Fulgencio Gil ha dado lectura al manifiesto institucional, en el que se ha recordado la figura del joven concejal de Ermua asesinado por ETA en julio de 1997 y se ha puesto de relieve la importancia de preservar la memoria colectiva como herramienta fundamental para defender los valores de la libertad, la convivencia y el Estado de derecho.
El alcalde de Lorca ha señalado que “hoy recordamos a Miguel Ángel Blanco con el respeto, la serenidad y la dignidad que merece su memoria, pero también mostramos nuestro compromiso con los principios democráticos que millones de españoles defendieron frente al terrorismo”, y ha destacado que el asesinato del concejal vasco supuso un punto de inflexión en la historia reciente de España, recordando que “aquellos días de julio de 1997 marcaron a toda una generación. Millones de ciudadanos salieron a las calles para decir basta a la violencia y para defender la libertad frente a quienes pretendían imponer sus ideas mediante el miedo y el terror. De aquella respuesta cívica nació el Espíritu de Ermua, uno de los mayores ejemplos de unidad democrática que ha vivido nuestro país”.
En este sentido, ha incidido en que “el legado de Miguel Ángel Blanco sigue plenamente vigente porque nos recuerda que la defensa de la libertad, la convivencia y la dignidad humana exige compromiso, memoria y responsabilidad colectiva. Asimismo, tenemos que mostrar nuestro reconocimiento a todas las víctimas del terrorismo y sus familias, ya que su ejemplo de fortaleza y dignidad constituye una referencia permanente para toda la sociedad española. No podemos ni debemos olvidar el sufrimiento que padecieron miles de personas durante décadas por culpa de la barbarie terrorista”.
Asimismo, Gil Jódar ha recordado la contribución de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, de la Justicia y de tantos ciudadanos anónimos que resistieron las amenazas de ETA, manifestando que “la derrota del terrorismo fue posible gracias a la firmeza del Estado de derecho, al trabajo de quienes combatieron a los terroristas y al coraje de miles de españoles que nunca renunciaron a defender la libertad”.
Y añadido que “los jóvenes tienen derecho a conocer nuestra historia reciente y a comprender que ninguna causa puede justificar jamás el sufrimiento, el miedo o la pérdida de vidas humanas. Mantener viva la memoria es una obligación moral y democrática”, concluyendo la lectura del manifiesto con un recuerdo y gratitud hacia Miguel Ángel Blanco y hacia todas las víctimas del terrorismo, afirmando que “hoy Lorca se une a los miles de ciudadanos y municipios de toda España que mantienen vivo su recuerdo. Honrar su memoria es defender la libertad, la convivencia y los valores democráticos que nos unen como sociedad”.